La plataforma

Una recepción que no se cansa y nunca pide aumento.

Alma es el asistente de WhatsApp de ZAVAL. Atiende, agenda y filtra — con el criterio de tu clínica, no con respuestas genéricas.

Qué hace

Cuatro cosas que hoy hace una persona de tu equipo.

Alma no responde preguntas sueltas: lleva la conversación hasta que la cita queda en la agenda.

01 · Agenda

Agenda sola, en tu calendario real

Confirma, reprograma y recuerda citas contra tu Google Calendar. No es una agenda de mentira: escribe en el que ya usas.

02 · Urgencias

Detecta lo urgente y lo prioriza

Distingue una urgencia real de una consulta de rutina y te avisa al instante. Lo que no puede esperar, no espera.

03 · Audio y foto

Entiende audios y fotos

El paciente manda una nota de voz o la foto de un estudio, como con cualquier persona. Alma lo entiende.

04 · Relevo

Pasa a un humano cuando toca

Cuando la conversación pide criterio humano, entrega el hilo completo a tu equipo. Sin repetir, sin empezar de cero.

El criterio, no sólo la respuesta

Lo que separa un asistente de un chatbot con buenos modales.

Un modelo de lenguaje sabe redactar. Lo que decide si puedes dejarlo solo con tus pacientes es qué pasa cuando la conversación se sale del guion.

Las urgencias no las decide el modelo
El motor de urgencias clasifica cada mensaje en tres niveles y su capa determinista tiene precedencia sobre la IA. Si el mensaje toca un criterio rojo, es rojo — aunque el paciente lo redacte de forma que suene tranquila, y aunque después intente restarle importancia. Un modelo por sí solo se deja convencer; una regla dura no.
Los criterios son de tu clínica, no nuestros
Qué cuenta como urgencia vive en configuración, no en el código. Por eso el mismo motor sirve a fisioterapia, a neurorehabilitación o a dental sin reescribir nada: cambia el diccionario, no el programa.
El consentimiento es un paso, no una nota al pie
Antes de capturar el primer dato personal, Alma entrega el aviso y espera un acto inequívoco. Una respuesta ambigua no es un sí: se vuelve a ofrecer una vez y, si sigue sin ser clara, la conversación continúa sin capturar información clínica. El silencio nunca otorga consentimiento.
La seguridad le gana al trámite
Si aparece una urgencia en medio del flujo de consentimiento, la urgencia gana. Siempre.
No se repite como un robot
Las respuestas tienen variantes: el paciente que escribe tres veces en la semana no recibe tres veces la misma frase calcada.
Una conversación completa

De «hola» a cita confirmada, en seis minutos.

Un lunes a las 5 de la tarde, sin recepción disponible. Esto es lo que pasó.

Contestó al instante
Un lunes 5:01 PM. Nadie de la clínica estaba libre para responder.
Pidió consentimiento antes de tomar un dato
Aviso de privacidad, derechos ARCO y la opción de no compartir nada clínico por chat. Antes del nombre, no después.
Dijo el costo antes de agendar
El precio de la valoración inicial, y horarios reales de la agenda — no «le confirmamos luego».
Agendó y confirmó
Con terapeuta, dirección, mapa y qué llevar a la cita.
Cerró bien
El paciente quedó en el expediente y en la agenda del tratante, sin que nadie transcribiera nada.

Puedes ver la conversación completa, mensaje por mensaje, en la portada. Los datos son ficticios; el flujo es el real.